martes, 1 de noviembre de 2011

Nina Simone: "Four Women"



My skin is black
My arms are long
My hair is woolly
My back is strong
Strong enough to take the pain
Inflicted again and again
What do they call me?
My name is AUNT SARAH
My name is Aunt Sarah
Aunt Sarah

My skin is yellow
My hair is long
Between two worlds
I do belong
My father was rich and white
He forced my mother late one night
What do they call me?
My name is SAFFRONIA
My name is Saffronia

My skin is tan
My hair is fine
My hips invite you
My mouth is like wine
Whose little girl am I?
Anyone who has money to buy
What do they call me?
My name is SWEET THING
My name is Sweet Thing

My skin is brown
my manner is tough
I'll kill the first mother I see
my life has to been too rough
I'm awfully bitter these days
because my parents were slaves
What do they call me?
My name is PEACHES

Scott LaFaro y Bill Evans in "Sunday at the Village Vanguard"




Flint Creek, New York. 6 de Julio de 1961. Un vehículo que circulaba por la ruta 20 pierde el control y se estrella directamente contra un árbol. Muere al instante el conductor del vehículo, un joven músico de jazz de tan solo 25 años. A kilómetros del lugar del accidente, el pianista Bill Evans y el baterista Paul Motian esperaban al joven contrabajista con el cual estaban trabajando desde hacia unos 18 meses, para el ensayo de su próximo concierto. Rocco Scott La Faro nunca llegó. Bill Evans, devastado por la noticia, disuelve el trio por varios meses, al mismo tiempo que decide homenajear a ese joven talento de la única manera que puede: a través de las grabaciones en vivo que el trio había realizado en Nueva York tan solo diez días antes de la muerte de LaFaro, y que Bill Evans titula “Sunday at the Village Vanguard, featuring Scott LaFaro”. El homenaje no queda solo en el nombre del disco. Bill Evans permite ademas que el tema de inicio y el de cierre del disco, sean dos obras del joven contrabajista: “Gloria step” y “Jade Visions”.
Antes de la muerte de LaFaro, pocos dudaban que Bill Evans, unos de los mejores cinco pianistas de toda la historia del jazz, tuviera por ese entonces el mejor trio de Jazz del mundo. Esta afirrmación se vuelve ley cuando este disco grabado para la Riverside sale a la venta a finales de 1961. La ínter-relación de las frases melódicas y las frases rítmicas entre los tres músicos crean un aura mágica que envuelve al oyente en cada tema, a cada momento. El bajo de LaFaro se funde junto al piano de Evans y los bronces de Motian en los climas lentos, cargados de lirismo, pausados, de carácter exploratorio. Este disco es el mejor legado que Scott LaFaro le dejó al Jazz. Con tan solo 25 años y un par de discos grabados junto al Bill Evans trio, LaFaro sentó las bases del contrabajista melódico, contribuyendo mas que ningun otro contrabajista de la epoca a liberar al bajo de la funcion de mero "acompñanate" en la creación de ritmos; a la vez que era capaz de ejecutar pasajes de elevada dificultad a gran velocidad y con gran precisión. Su tecnica sirvió de inspiración para una extensa lista de contrabajista y bajistas eléctricos que le sucedieron, de la talla de Eddie Gomez, Jaco Pastorius o Marc Johnson, entre otros.

Para muchos críticos, “Sunday at the Village Vanguard, featuring Scott LaFaro” es el mejor disco en vivo de toda la historia del jazz. Para otros, es un momento único, mágico, irrepetible, que afortunadamente para nosotros, simples oyentes, quedara registrado para la posteridad.
“Toda muerte es trágica. La muerte repentina de una persona joven es aun mas trágica. Para nosotros, tan inmersos en el mundo del jazz, la perdida de un joven músico con el futuro creativo y virtuoso de su instrumento se trasforma en todo mucho mas trágico... Para Bill Evans y Paul Motian, quienes trabajaron a la par de LaFaro por mas de dos años, la muerte del joven brillante se trasforma en una doble perdida: la del amigo, y la del irreemplazable compañero de banda”


Lista de temas:

"Gloria Steps (Scott LaFaro) - 6:05
"My Man ´s Gone Now" (Gershwing) - 6:21
"Solar" (Miles Davis) - 8:57
"Alice in Wonderland" (Fain - Hilliard) - 8:32
"All of You" (Cole Porter) - 8:20
"Jade Visions" (Scott LaFaro) - 3:46
Orrin Keepnews (Productor de jazz)

lunes, 31 de octubre de 2011

"El gen egoista" de Richard Dawkins




El Gen Egoísta
P: Si pudieras ser un animal, ¿qué animal serías?
R: Ya eres un animal.

El Gen Egoísta: Las bases biológicas de nuestra conducta. Richard Dawkins. Salvat Ciencia. 1976, 1989. ISBN: 8434501783. Español. Título Original (inglés): The Selfish Gene. 408 páginas.

Somos máquinas de supervivencia, autómatas programados a ciegas con el fin de perpetuar la existencia de los egoístas genes que albergamos en nuestras células.
Así de rotundo es el comienzo del libro en el que el etólogo Richard Dawkins popularizó la teoría de que los genes son las verdaderas «unidades» centrales de la evolución, en vez de los individuos como los animales o las plantas. De esto hace ya casi treinta años, pues el libro se publicó en 1976. Según Dawkins, los genes primigenios nos crearon a las personas y los animales, quienes somos en realidad meras «máquinas de transmisión». Como máquinas podemos funcionar mejor o peor en nuestro entorno y de este modo continuar la cadena (garantizar la supervivencia y reproducción de los genes) a lo largo del tiempo, o perecer en una selección evolutiva. En su momento fue una forma de ver las cosas al revés sobre muchas ideas tradicionales sobre la evolución centrada en los individuos o las especies (por no hablar respecto a las ideas religiosas al respecto), pero actualmente hay cierto consenso en la comunidad científica sobre que esta idea es la que probablemente más se acerca a la realidad.
Una gallina es, simplemente, el método que usan los huevos para hacer más huevos
El libro comienza con unos cuantos capítulos dedicados a explicar cómo funcionan los distintos tipos de reproducción, los genes como unidad de «replicadores» y la teoría de la evolución de Charles Darwin. También hay muchas explicaciones con ejemplos del mundo animal sobre cómo la selección natural actúa en los seres vivos, y cómo puede reinterpretarse dicha selección desde el punto de vista del gen en vez de hacerlo desde el del individuo. Cuestiones como las batallas entre generaciones, sexos o la cooperación entre animales se explican a fondo y con todo tipo de interesantes situaciones reales que pueden maravillar al lector, provinientes de zoólogos anteriores a Dawkins. Pero, aunque entretenida, esta no es nada más que una mera introducción a lo mejor que ofrece el libro, que mejora a medida que avanza hacia un espectacular final.
Los capítulos más interesantes de El Gen Egoísta son, tal vez, los que se añadieron en la edición revisada de 1989, después de que Dawkins escribiera otros libros como El fenotipo extendido o El Relojero Ciego. En ellos se introducen conceptos de la teoría de juegos, en especial el Dilema del Prisionero, para explicar las estrategias de cooperación entre seres vivos o, en este caso, los replicadores que los «manipulan» para su interés.

A ese genial capítulo (con muchas referencias informáticas, por cierto) le sigue el dedicado a los memes, los «nuevos replicadores», donde Dawkins inventa e introduce el concepto de meme: un replicador que no es un ser vivo, sino una información cultural que se replica y transmite: una canción, una frase, un chiste, una moda, la fe o la idea de Dios serían algunos ejemplos. Dawkins propone que su comportamiento es similar, por no decir igual, al de los genes en un entorno evolutivo darwinista. El propio concepto de meme ha sido un meme poderoso que se ha difundido hasta la saciedad durante las últimas décadas en los más diversos terrenos como la sociología y el márketing - tanto que casi se ha vulgarizado, pese a su intrínseca belleza.

Finalmente, los últimos capítulos introducen algunos conceptos más también muy interesantes, en especial sobre los seres humanos y su entorno cultural. La Cultura es sin duda lo más asombroso de los seres humanos respecto al resto de los animales. Algunos ejemplos de Dawkins sobre comportamientos en situaciones límite, como las guerras y sus demostraciones de fuerza son impactantes. Igualmente, se desarrolla al final del libro la idea del fenotipo extendido: el aspecto y constitución de un ser vivo, pero también el entorno al que dicho ser vivo afecta. Los castores crean presas que se extienden cientos de metros en los lagos, que en realidad habrían sido creadas no por el castor (la máquina), sino por los genes del castor (que aprendieron a construir presas para reproducirse mejor, de forma evolutiva). A los humanos nos asombraría sobremanera que los delfines construyeran redes de pesca cuidadosamente tejidas de cientos de metros para capturar a otros peces - pero eso es exactamente lo que hacen las arañas para alimentarse - aunque, como son insectos, no valoramos del mismo modo su hazaña. Pero son también los genes de la «máquina araña» los que crean esas proezas de ingeniería. Los seres humanos no somos muy distintos: somos máquinas realmente prodigiosas y tenemos la Cultura, pero no dejamos de ser más que máquinas de reproducción para nuestros genes, quienes nos construyen par replicarse siguiendo las leyes de selección natural.

El resumen final de Dawkins, ocupa un par de páginas y podría abreviarse en algo así:
La unidad fundamental, el primer impulsor de la vida, es el replicador. Un replicador es cualquier cosa del universo que hace copias. Los replicadores se generan, en primer lugar, por casualidad (...) Si embargo, ningún proceso de copia es perfecto y la población acabará conteniendo algunas variedades que difieren entre sí (...) se encontrarán en posesión de nuevos trucos: se han vuelto mejores autorreplicadores que sus antecesores y contemporáneos. Son sus descendientes quienes dominarán la población (...) Los replicadores no sólo sobreviven en virtud de sus propiedades intrínsecas sino también por sus consecuencias en el mundo. Estas pueden ser bastante directas (...) En cierto punto de la evolución de la vida en nuestro planeta, esta conspiración de replicadores mutuamente compatibles comenzó a formalizarse en la creación de vehículos discretos: células y más tarde, cuerpos pluricelulares. Este empaquetamiento de materia viva en vehículos discretos se convirtió en una característica tan destaca y dominante que, cuando los biólogos aparecieron en escena y comenzaron a plantear cuestiones acerca de la vida, sus preguntas se centraron en la mayoría de los casos en los vehículos, en los organismos individuales (...) Requiere un deliberado esfuerzo mental volver a poner las cosas en orden en biología y recordar que los replicadores fueron los primeros, en importancia y en la historia.
En su día el libro de Dawkins resultó muy polémico tanto fuera de la comunidad científica como dentro de ella, pero hoy es ampliamente aceptado. Fuera de ella fue y es tremendamente criticada, pues incluso en los albores del siglo XXI hay quien todavía discute la evolución frente al Diseño Inteligente. Naturalmente, mucha gente no entendió las teorías de Dawkins y dieron lugar a muchas interpretaciones, del mismo modo que existen muchas interpretaciones de la teoría de la evolución de Darwin.
El Gen Egoísta ha sido desde siempre uno de mis libros favoritos. Tuve la suerte de que la primera versión que leí hace ya muchos años fuera la segunda edición en inglés (de 1989) donde ya aparecían los conceptos de meme y las impecables explicaciones sobre teoría de juegos y cooperación (que ya había leído en el excelente Prisoner's Dilemma de William Poundstone) y que por ahí consiguió cautivarme. La vehemencia en la exposición de algo radicalmente distinto a lo establecido («no le des más vueltas: las personas somos máquinas, los que mandan son esos pequeños genes») me impactó profundamente y dio lugar a largas charlas y meditaciones al respecto. También los otros libros de Richard Dawkins son excepcionales, incluso más divulgativos si cabe. Con el tiempo, al releer este libro, los primeros capítulos me han parecido, si bien necesarios, algo decorativos y demasiado académicos. Pero me siguen pareciendo igual de impresionantes y poderosas los capítulos e ideas finales, aunque por alguna razón suenan menos «revolucionarias», tal vez porque ya han sido perfectamente asimiladas por (casi) todo el mundo en las últimas décadas.

"Rockin' Chair Album" Howlin' Wolf, 1962


"Sus ojos se iluminaban y podías ver las venas de su cuello y, amigo, no
había nada en su cabeza mas que la canción" "Cantaba con su maldita alma".
(Sam Phillips)

Howlin' Wolf apodo por el que era conocido Chester Arthur Burnett, músico afroamericano de blues, guitarrista y armonicista, granjero en la década de los 30, sirvió durante la Segunda Guerra Mundial en el ejército norteamericano y en 1948 formó una banda que incluía guitarristas como Willie Johnson y M. T. Murphy, el tocador de armónica Junior Parker, un pianista llamado Destruction y el tambor Willie Steele.

Su álbum de 1962 Howlin' Wolf es uno de los más famosos discos de blues, conocido por la ilustración de su cubierta con una silla oscilante. Este albúm contenía "Wang Dang Doodle," "Goin' Down Slow," "Spoonful" y "The Red Rooster", canciones que sirvieron de base a los repertorios de las bandas inglesas y americanas enamoradas de los blues de Chicago. En 1965 apareció en el show televisivo televisivo Shindig junto con los Rolling Stones.

Efecto Napalkov

En 1953 Solomon, Kamin y Wynne hicieron una investigación sobre la evitación discriminativa.
En su trabajo, varios perros estaban situados a un lado de un habitáculo dividido en dos mediante una pequeña valla. Estos investigadores entrenaron a los perros para que al apagarse una bombilla, saltaran de un lado a otro de la valla, evitando así la descarga eléctrica que recibían si tardaban más de 10 segundos en saltar al otro lado. Es decir, la ausencia de luz era quien informaba de una inminente descarga de corriente eléctrica. Como cualquiera que no sabe en qué consiste el experimento, al principio, los perros tardaron más de diez segundos en saltar, recibiendo así descargas eléctricas que podrían haber evitado saltando al otro lado de la valla. Después, tras realizar más ensayos, y una vez aprendido en qué consistía la prueba, los autores observaron que los perros saltaban de una zona a otra tan pronto como se apagaba la luz, evitando así la descarga eléctrica.

Por otra parte, Solomon, Kamin y Wynne observaron que las respuestas de evitación aprendidas resultaban altamente resistentes a la extinción simple (esto quiere decir, que pese a dejar de presentar descargas eléctricas tras el apagón de la luz, los perros siguieron saltando al otro lado de la valla para evitar recibir el choque eléctrico, pues es lo que habían aprendido: evitar las descargas saltando al otro lado). Y más aún, paradójicamente, a veces durante los ensayos de extinción se incrementaba la respuesta condicionada (el salto), produciendo el efecto conocido como fenómeno Napalkov. Esto se debe a que, si bien se omitía la descarga eléctrica (estímulo incondicionado), los animales no esperaban el tiempo suficiente que le permitieran comprobar este hecho, ya que tan pronto como se apagaba la luz (estímulo condicionado), los animales llevaban a cabo la respuesta condicionada, esto es, saltar la valla.

De este modo, la hipótesis de la extinción normal, que decía que la retirada sin más de las descargas conllevaría la eliminación de la respuesta de escape, no encontró evidencia consistente. De hecho, fueron necesario otros métodos para conseguir la eliminación de la conducta aprendida. Una de ellas consistió en apagar la señal luminosa impidiendo además las respuesta de evitación ¿Cómo? levantando la valla de separación de forma que no pudieran saltar de un lado a otro, consiguiendo mostrar a los perros la inexistencia de la descarga eléctrica si permanecían en el mismo lugar.

Esta alternativa, en la que se exponía a los perros de forma masiva a estímulos que producían ansiedad junto con la prevención de cualquier tipo de respuesta de escape, se presentó como la responsable de uno de los sistemas más eficaces de extinción y el fundamento de las técnicas de inundación.

"Baudolino" de Umberto Eco

Reseña de la novela "Baudolino" por María Castro

CORRE EL AÑO 1204 y Constantinopla, cuyas maravillas han asombrado al mundo durante siglos, está siendo arrasada, no por los turcos, como podría pensarse, sino por los cruzados: bárbaros del Norte, trapaceros y cismáticos, impulsivos y volubles como sus fronteras, sus alianzas y sus lenguas.

Nicetas Coniates, historiador y canciller del basileo de Bizancio, contempla con asombro, refugiado en Santa Sofía, como se profanan incluso los símbolos más sagrados del cristianismo por aquellos que dicen haber venido a defenderlo contra el infiel. A punto de ser asesinado es salvado, in extremis, por un caballero cuyo hábito de cruzado enseguida se revelará como engañoso, como todo en él, por otra parte.

Baudolino, que así dice llamarse, consigue para Nicetas y su familia un lugar en el que esperar el final del saqueo y preparar la huída. Mientras tanto y para entretener la espera decide relatar su vida al bizantino. De esta forma Nicetas se transformará de salvado en salvador, ya que toda vida necesita un testigo para no perderse en el olvido, pues ¿puede decirse que existió una vida que nadie conoce?

Dos dones le han sido otorgados a Baudolino para enfrentarse a su destino que son como dos caras de la misma moneda: el don de lenguas y el don de la mentira. Siendo apenas un niño y mientras vagabundea por los campos del Piamonte tropieza, por casualidad, con Federico I "Barbarroja", cabeza del sacro imperio romano, quien encandilado tanto por su viveza, como por sus historias, decide llevarlo con él, convirtiéndolo prácticamente en su hijo adoptivo. A partir de ese momento Baudolino será testigo privilegiado de las tribulaciones de un emperador abrumado por las disputas con el papado, con sus primos germánicos, con las engañosas alianzas entre las ciudades italianas... El chico pronto aprende que las mentiras que cuenta, las fábulas que inventa, tienen una extraña manera de hacerse realidad.

Así sucederá con la carta del Preste Juan que Baudolino escribe fascinado por la aureola mítica de un rey cristiano (aunque nestoriano) que gobierna en las lejanas tierras de Oriente, cerca ya del Paraíso Terrenal, de donde proceden los Magos de los que desciende el propio Preste, donde es posible que se encuentren las diez tribus perdidas de Israel y donde incluso es probable que se guarde el Santo Grial, la reliquia más preciosa de toda la cristiandad.

¿Qué ocurriría, se pregunta Baudolino, si el Preste Juan escribiese al emperador, ofreciéndole como prenda de amistad el Santo Grial? Pues que Federico quedaría definitivamente legitimado frente a las intrigas e intentos de imposición del poderoso papado. Y la carta misteriosamente comienza a generar Historia, antes incluso de que Baudolino la ponga en circulación.

Como Historia generan otras intrigas de Baudolino: la fundación de la ciudad de Alessandría; la aparición de la sábana santa...

Pero Baudolino caerá, como otros grandes mentirosos, víctima de su propia trampa y en la segunda parte del libro, cuando tras la muerte de Federico emprenda por su cuenta la búsqueda del reino que le obsesiona, se verá metido de lleno en el mundo que él mismo ha contribuido a crear. Aquí la novela entra directamente en el relato fantástico y ante Baudolino que vive la historia, Nicetas que la escucha y el lector que la lee empiezan a desfilar todas las criaturas que inflaman la imaginación del hombre medieval : los esciápodos , que se protegen del sol utilizando como sombrilla su único pie ; los blemias, sin cabeza y por tanto con los ojos y la boca en el torso; los panacios, cuyas orejas son tan enormes que les sirven como abrigo en época de frío, los unicornios que sólo acuden al regazo de una virgen, los sátiros con patas de cabra, las hipatias...

Nicetas escucha fascinado mientras no puede dejar de preguntarse cuanto hay de verdad en todo lo que cuenta el piamontés, que afirma haber hecho de la mentira el Norte de su vida y no niega, sino todo lo contrario, los numerosos engaños de los que ha formado parte, Pues ¿es verdad lo que niega un mentiroso? y lo que afirma, ¿es mentira?... ¿Qué necesita un relato, sea cierto o no, para transformarse en Historia? Un cronista que la ponga por escrito. Nicetas, por escrúpulo de su conciencia no lo hará, pero uno siempre puede confiar en que el futuro parirá a un narrador con menos escrúpulos y más inclinado a la mentira... Y como ya había advertido Otón a Baudolino " El mundo condena a los mentirosos que no hacen más que mentir, también sobre lo ínfimo, y premia a los Poetas, que mienten sólo sobre lo excelso".

Esta novela es sin duda puro Eco: abrumadora cultura, erudición, juegos verbales y lingüísticos, con invención de idiomas incluidos (ardua tarea la de la traductora), vocabulario amplísimo ,disputas teológicas y científicas, intrigas y misterios sin resolver, gnosticismo, estilo cuidado y frío, muy frío... Un divertimento, en fin, para su autor, que consigue seducir a un lector en general ya entregado de antemano y que por tanto perdona al escritor el hecho de que los personajes sean absolutamente planos en su nula evolución; uno casi no advierte diferencia entre el Baudolino que comienza el relato (casi un niño) y el que lo termina tras haber pasado un sinfín de experiencias, convertido en un anciano; mientras que el resto de los personajes que acompañan al protagonista, incluso aquellos más importantes en su vida, no suscitan ningún tipo de emoción en sus avatares, salvo quizás y desde mi punto de vista el diácono quien a pesar de su insignificancia consigue transmitir cierta calidez.

En definitiva, si te gusta Umberto, te gustará Baudolino.

lunes, 24 de octubre de 2011

Efecto Barnum

También conocido como Efecto Forer o Falacia de la validación personal. Es la observación de que los individuos darán una aprobación de alta precisión a descripciones de su personalidad que, supuestamente, han sido realizadas específicamente para ellos, pero que en realidad son generales y suficientemente vagas como para ser aplicadas a un amplio espectro de gente.

¿Cómo puede ser esto posible? En 1948, el psicólogo Bertram R. Forer pasó entre sus estudiantes un test de personalidad y, posteriormente, los resultados del mismo. Sin embargo, repartió entre todos ellos la misma descripción de personalidad, un texto que construyó sobre la base de fragmentos de distintos horóscopos. Luego les pidió que puntuasen la descripción que habían recibido, “0” si no se ajustaba nada a ellos, “5” si se ajustaba perfectamente. El promedio fue de 4’26; es decir, el texto era una fiel descripción de la personalidad de la mayoría de ellos. No se basaba en el test, no era un sólo horóscopo y, por supuesto, no todos sus estudiantes eran iguales, sin embargo para la mayoría la descripción era válida, creían que se ajustaba a ellos. De esta manera concluyó que la gente tiende a aceptar descripciones de ellos mismos en proporción al deseo de que dichas descripciones sean verdad.

Años más tarde, en 1985, Dickson y Kelly encontraron algunas variables que afectan a la puntuación que los sujetos dan a este tipo de descripciones de la personalidad:

El sujeto puntúa más alto si cree que el análisis se aplica sólo a él.
El sujeto puntúa más alto si cree en la autoridad del evaluador.
El sujeto puntúa más alto si el análisis enumera mayormente atributos positivos.

De esta manera se explican sucesos tales como el horóscopo, las profecías, el tarot, y un largo etcétera.

El texto que Forer pasó a sus estudiantes:

“Tienes la necesidad de que otras personas te quieran y te admiren, y sin embargo eres crítico contigo mismo. Aunque tienes algunas debilidades en tu personalidad generalmente eres capaz de compensarlas. Tienes una considerable capacidad sin usar que nos has aprovechado. Disciplinado y controlado hacia fuera, tiendes a ser preocupado e inseguro por dentro. A veces tienes serias dudas sobre si has obrado bien o tomado las decisiones correctas. Prefieres una cierta cantidad de cambios y variedad y te sientes defraudado cuando te ves rodeado de restricciones y limitaciones. También estás orgulloso de ser un pensador independiente y no aceptar las afirmaciones de los otros sin pruebas suficientes. Encuentras poco sabio ser muy franco en revelarte a los otros. A veces eres extrovertido, afable y sociable, mientras que otras veces eres introvertido, precavido y reservado. Algunas de tus aspiraciones tienden a ser bastante irreales“.