Mostrando entradas con la etiqueta Recomendación literaria del mes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Recomendación literaria del mes. Mostrar todas las entradas
martes, 31 de enero de 2012
"La carretera" de Cormac McCarthy
La carretera es una novela breve de apenas 210 páginas. El padre y el niño son sus dos únicos protagonistas que hablan entre sí lo imprescindible. Solo sobreviven aterrados, día por día, hora por hora:
“Acuclillados en la carretera comieron arroz frío y alubias frías que habían cocido días atrás. Empezando ya a fermentar. No había sitio donde hacer fuego sin que les vieran. Dormían acurrucados el uno contra al otro envueltos en las malolientes colchas en medio de la oscuridad y el frío. Él abrazando al chico. Tan flaco. Mi corazón, dijo. Mi corazón. Pero sabía que aun siendo un buen padre era muy posible que ella llevara la razón en lo que dijo. Que el chico era lo único que había entre él y la muerte.”
“El frío y despiadado girar de la tierra intestada. Oscuridad implacable. Los perros ciegos del sol en su carrera. El aplastante vacío negro del universo. Y en alguna parte dos animales perseguidos temblando como zorros escondidos en su madriguera. Tiempo prestado y mundo prestado y ojos prestados con que llorarlo.”
martes, 29 de noviembre de 2011
Josep Pla: "El cuaderno gris"
El cuaderno gris. Josep Pla / 1919 / Dietario / España
Descripción detallísima y precisa de un mundo rural que desaparece engullido por la industrialización.
Comentarios de Navarro Arisa:
El 8 de marzo de 1918, Josep Pla comenzó a escribir un dietario que se prolongaría hasta el 15 de noviembre de 1919. La Gran Guerra acababa de terminar en Europa. Creadores como Picasso transformaban el concepto tradicional del arte. La teoría de la relatividad de Einstein prefiguraba ya la aparición de un mundo nuevo, aunque no necesariamente feliz. España se debatía entre una política gremialista, la efímera bonanza surgida de la neutralidad en el conflicto que incendió Europa y una sociedad crispada en la que fermentaba ya el estallido de 1936. Pla contaba entonces 31 años y era ya un experimentado periodista, aunque sólo comenzaba a salir de su mundo rural en torno a la localidad gerundense de Palafrugell para internarse en los círculos políticos y literarios de Barcelona. El quadern gris (El cuaderno gris) es la crónica de ese tránsito vital y la reacción íntima del escritor ante las circunstancias, pero sobre todo es el logrado intento de descubrir y fijar un mundo en extinción mediante la palabra.
Josep Pla es un escritor atípico al que muchas veces se ha querido calificar de «prosista» para abarcar una obra que incluye relatos de ficción, semblanzas de personajes, apuntes poéticos, fragmentos de diálogos dramatizables, aforismos y ensayos culinarios, pero que es ante todo una crónica magistral en el mejor y más amplio sentido de la palabra. En esta libro apasionado y personalísimo, Pla no se resigna a la elegía, sino que confiere a su recuento una plenitud que nos permite rescatar y descubrir ese mundo que ya sólo existe en sus vibrantes palabras.
lunes, 31 de octubre de 2011
"Baudolino" de Umberto Eco
Reseña de la novela "Baudolino" por María Castro
CORRE EL AÑO 1204 y Constantinopla, cuyas maravillas han asombrado al mundo durante siglos, está siendo arrasada, no por los turcos, como podría pensarse, sino por los cruzados: bárbaros del Norte, trapaceros y cismáticos, impulsivos y volubles como sus fronteras, sus alianzas y sus lenguas.
Nicetas Coniates, historiador y canciller del basileo de Bizancio, contempla con asombro, refugiado en Santa Sofía, como se profanan incluso los símbolos más sagrados del cristianismo por aquellos que dicen haber venido a defenderlo contra el infiel. A punto de ser asesinado es salvado, in extremis, por un caballero cuyo hábito de cruzado enseguida se revelará como engañoso, como todo en él, por otra parte.
Baudolino, que así dice llamarse, consigue para Nicetas y su familia un lugar en el que esperar el final del saqueo y preparar la huída. Mientras tanto y para entretener la espera decide relatar su vida al bizantino. De esta forma Nicetas se transformará de salvado en salvador, ya que toda vida necesita un testigo para no perderse en el olvido, pues ¿puede decirse que existió una vida que nadie conoce?
Dos dones le han sido otorgados a Baudolino para enfrentarse a su destino que son como dos caras de la misma moneda: el don de lenguas y el don de la mentira. Siendo apenas un niño y mientras vagabundea por los campos del Piamonte tropieza, por casualidad, con Federico I "Barbarroja", cabeza del sacro imperio romano, quien encandilado tanto por su viveza, como por sus historias, decide llevarlo con él, convirtiéndolo prácticamente en su hijo adoptivo. A partir de ese momento Baudolino será testigo privilegiado de las tribulaciones de un emperador abrumado por las disputas con el papado, con sus primos germánicos, con las engañosas alianzas entre las ciudades italianas... El chico pronto aprende que las mentiras que cuenta, las fábulas que inventa, tienen una extraña manera de hacerse realidad.
Así sucederá con la carta del Preste Juan que Baudolino escribe fascinado por la aureola mítica de un rey cristiano (aunque nestoriano) que gobierna en las lejanas tierras de Oriente, cerca ya del Paraíso Terrenal, de donde proceden los Magos de los que desciende el propio Preste, donde es posible que se encuentren las diez tribus perdidas de Israel y donde incluso es probable que se guarde el Santo Grial, la reliquia más preciosa de toda la cristiandad.
¿Qué ocurriría, se pregunta Baudolino, si el Preste Juan escribiese al emperador, ofreciéndole como prenda de amistad el Santo Grial? Pues que Federico quedaría definitivamente legitimado frente a las intrigas e intentos de imposición del poderoso papado. Y la carta misteriosamente comienza a generar Historia, antes incluso de que Baudolino la ponga en circulación.
Como Historia generan otras intrigas de Baudolino: la fundación de la ciudad de Alessandría; la aparición de la sábana santa...
Pero Baudolino caerá, como otros grandes mentirosos, víctima de su propia trampa y en la segunda parte del libro, cuando tras la muerte de Federico emprenda por su cuenta la búsqueda del reino que le obsesiona, se verá metido de lleno en el mundo que él mismo ha contribuido a crear. Aquí la novela entra directamente en el relato fantástico y ante Baudolino que vive la historia, Nicetas que la escucha y el lector que la lee empiezan a desfilar todas las criaturas que inflaman la imaginación del hombre medieval : los esciápodos , que se protegen del sol utilizando como sombrilla su único pie ; los blemias, sin cabeza y por tanto con los ojos y la boca en el torso; los panacios, cuyas orejas son tan enormes que les sirven como abrigo en época de frío, los unicornios que sólo acuden al regazo de una virgen, los sátiros con patas de cabra, las hipatias...
Nicetas escucha fascinado mientras no puede dejar de preguntarse cuanto hay de verdad en todo lo que cuenta el piamontés, que afirma haber hecho de la mentira el Norte de su vida y no niega, sino todo lo contrario, los numerosos engaños de los que ha formado parte, Pues ¿es verdad lo que niega un mentiroso? y lo que afirma, ¿es mentira?... ¿Qué necesita un relato, sea cierto o no, para transformarse en Historia? Un cronista que la ponga por escrito. Nicetas, por escrúpulo de su conciencia no lo hará, pero uno siempre puede confiar en que el futuro parirá a un narrador con menos escrúpulos y más inclinado a la mentira... Y como ya había advertido Otón a Baudolino " El mundo condena a los mentirosos que no hacen más que mentir, también sobre lo ínfimo, y premia a los Poetas, que mienten sólo sobre lo excelso".
Esta novela es sin duda puro Eco: abrumadora cultura, erudición, juegos verbales y lingüísticos, con invención de idiomas incluidos (ardua tarea la de la traductora), vocabulario amplísimo ,disputas teológicas y científicas, intrigas y misterios sin resolver, gnosticismo, estilo cuidado y frío, muy frío... Un divertimento, en fin, para su autor, que consigue seducir a un lector en general ya entregado de antemano y que por tanto perdona al escritor el hecho de que los personajes sean absolutamente planos en su nula evolución; uno casi no advierte diferencia entre el Baudolino que comienza el relato (casi un niño) y el que lo termina tras haber pasado un sinfín de experiencias, convertido en un anciano; mientras que el resto de los personajes que acompañan al protagonista, incluso aquellos más importantes en su vida, no suscitan ningún tipo de emoción en sus avatares, salvo quizás y desde mi punto de vista el diácono quien a pesar de su insignificancia consigue transmitir cierta calidez.
En definitiva, si te gusta Umberto, te gustará Baudolino.
CORRE EL AÑO 1204 y Constantinopla, cuyas maravillas han asombrado al mundo durante siglos, está siendo arrasada, no por los turcos, como podría pensarse, sino por los cruzados: bárbaros del Norte, trapaceros y cismáticos, impulsivos y volubles como sus fronteras, sus alianzas y sus lenguas.
Nicetas Coniates, historiador y canciller del basileo de Bizancio, contempla con asombro, refugiado en Santa Sofía, como se profanan incluso los símbolos más sagrados del cristianismo por aquellos que dicen haber venido a defenderlo contra el infiel. A punto de ser asesinado es salvado, in extremis, por un caballero cuyo hábito de cruzado enseguida se revelará como engañoso, como todo en él, por otra parte.
Baudolino, que así dice llamarse, consigue para Nicetas y su familia un lugar en el que esperar el final del saqueo y preparar la huída. Mientras tanto y para entretener la espera decide relatar su vida al bizantino. De esta forma Nicetas se transformará de salvado en salvador, ya que toda vida necesita un testigo para no perderse en el olvido, pues ¿puede decirse que existió una vida que nadie conoce?
Dos dones le han sido otorgados a Baudolino para enfrentarse a su destino que son como dos caras de la misma moneda: el don de lenguas y el don de la mentira. Siendo apenas un niño y mientras vagabundea por los campos del Piamonte tropieza, por casualidad, con Federico I "Barbarroja", cabeza del sacro imperio romano, quien encandilado tanto por su viveza, como por sus historias, decide llevarlo con él, convirtiéndolo prácticamente en su hijo adoptivo. A partir de ese momento Baudolino será testigo privilegiado de las tribulaciones de un emperador abrumado por las disputas con el papado, con sus primos germánicos, con las engañosas alianzas entre las ciudades italianas... El chico pronto aprende que las mentiras que cuenta, las fábulas que inventa, tienen una extraña manera de hacerse realidad.
Así sucederá con la carta del Preste Juan que Baudolino escribe fascinado por la aureola mítica de un rey cristiano (aunque nestoriano) que gobierna en las lejanas tierras de Oriente, cerca ya del Paraíso Terrenal, de donde proceden los Magos de los que desciende el propio Preste, donde es posible que se encuentren las diez tribus perdidas de Israel y donde incluso es probable que se guarde el Santo Grial, la reliquia más preciosa de toda la cristiandad.
¿Qué ocurriría, se pregunta Baudolino, si el Preste Juan escribiese al emperador, ofreciéndole como prenda de amistad el Santo Grial? Pues que Federico quedaría definitivamente legitimado frente a las intrigas e intentos de imposición del poderoso papado. Y la carta misteriosamente comienza a generar Historia, antes incluso de que Baudolino la ponga en circulación.
Como Historia generan otras intrigas de Baudolino: la fundación de la ciudad de Alessandría; la aparición de la sábana santa...
Pero Baudolino caerá, como otros grandes mentirosos, víctima de su propia trampa y en la segunda parte del libro, cuando tras la muerte de Federico emprenda por su cuenta la búsqueda del reino que le obsesiona, se verá metido de lleno en el mundo que él mismo ha contribuido a crear. Aquí la novela entra directamente en el relato fantástico y ante Baudolino que vive la historia, Nicetas que la escucha y el lector que la lee empiezan a desfilar todas las criaturas que inflaman la imaginación del hombre medieval : los esciápodos , que se protegen del sol utilizando como sombrilla su único pie ; los blemias, sin cabeza y por tanto con los ojos y la boca en el torso; los panacios, cuyas orejas son tan enormes que les sirven como abrigo en época de frío, los unicornios que sólo acuden al regazo de una virgen, los sátiros con patas de cabra, las hipatias...
Nicetas escucha fascinado mientras no puede dejar de preguntarse cuanto hay de verdad en todo lo que cuenta el piamontés, que afirma haber hecho de la mentira el Norte de su vida y no niega, sino todo lo contrario, los numerosos engaños de los que ha formado parte, Pues ¿es verdad lo que niega un mentiroso? y lo que afirma, ¿es mentira?... ¿Qué necesita un relato, sea cierto o no, para transformarse en Historia? Un cronista que la ponga por escrito. Nicetas, por escrúpulo de su conciencia no lo hará, pero uno siempre puede confiar en que el futuro parirá a un narrador con menos escrúpulos y más inclinado a la mentira... Y como ya había advertido Otón a Baudolino " El mundo condena a los mentirosos que no hacen más que mentir, también sobre lo ínfimo, y premia a los Poetas, que mienten sólo sobre lo excelso".
Esta novela es sin duda puro Eco: abrumadora cultura, erudición, juegos verbales y lingüísticos, con invención de idiomas incluidos (ardua tarea la de la traductora), vocabulario amplísimo ,disputas teológicas y científicas, intrigas y misterios sin resolver, gnosticismo, estilo cuidado y frío, muy frío... Un divertimento, en fin, para su autor, que consigue seducir a un lector en general ya entregado de antemano y que por tanto perdona al escritor el hecho de que los personajes sean absolutamente planos en su nula evolución; uno casi no advierte diferencia entre el Baudolino que comienza el relato (casi un niño) y el que lo termina tras haber pasado un sinfín de experiencias, convertido en un anciano; mientras que el resto de los personajes que acompañan al protagonista, incluso aquellos más importantes en su vida, no suscitan ningún tipo de emoción en sus avatares, salvo quizás y desde mi punto de vista el diácono quien a pesar de su insignificancia consigue transmitir cierta calidez.
En definitiva, si te gusta Umberto, te gustará Baudolino.
viernes, 30 de septiembre de 2011
"Las fronteras de la vida" John Postgate
Las fronteras de la vida (entrevista a John Postgate)
Los seres humanos, así como casi todos los seres pluricelulares complejos, podemos vivir dentro de unos estrechos márgenes ambientales. Las temperaturas tórridas nos secan y nos queman, las heladas nos perturban primero y paralizan después la fisiología y, tras una dura agonía, el cuerpo al completo. Una presión atmosférica elevada nos aplastaría, una leve nos dejaría sin aire. Eso sería terrible porque ese aire contiene oxígeno, del que dependemos para la respiración aeróbica. Pero el nivel de moléculas altamente reactivas de oxígeno en el aire no sólo no debe bajar –en cuyo caso nos asfixiaríamos- sino que tampoco debe elevarse demasiado, porque entonces nos convertiríamos en combustible fácil y arderíamos en su fuego eterno. Nuestros tejidos no resisten el contacto con líquidos que tengan un PH alejado del 7. Ese es verdaderamente nuestro 7º cielo. Tanto por debajo como por encima de él nos consumimos en un infierno de acidez o alcalinidad.
Y, a pesar de lo contrarias que parecen a la vida determinadas condiciones por encima o por debajo de los límites que nuestra naturaleza nos ha asignado, hay vida en ellas. Vida microscópica, una vida que antes del microscopio que en ocasiones le da nombre no contemplábamos. Ni sabíamos de su existencia ni de su importancia. Los microbios (“vida pequeña”) son la vida originaria de este planeta, tanto por su precedencia temporal en miles de millones de años respecto a lo que hasta hace bien poco considerábamos vida, como por su precedencia metabólica. Sin sus procesos actuales tampoco podríamos vivir. Dependemos de ellos entre otras cosas para nuestra tecnológicamente sofisticada agricultura, como fijadores que son –con su aún más sofisticada tecnología evolucionada por selección natural- del nitrógeno para las plantas, y para asimilar correctamente los nutrientes extraídos de la tierra por esa agricultura en nuestro aparato digestivo.
Las bacterias y las arqueas (los dos dominios de vida exclusivamente microbiana) ocupan todos los nichos imaginables y, aunque no las veamos, están en todas partes: encima de nuestros mobiliarios, flotando en el aire y en el agua, tapizando nuestro intestino grueso, en nuestra piel…. siendo casi siempre beneficiosas para nosotros, y haciendo, en general, lo inhóspito habitable. Pero algunas de ellas, dentro del dominio bacteria, se han vuelto patógenos, es decir, se han convertido en pequeños predadores que nos consumen desde dentro. Somos su nicho y su presa. De ahí que gran parte de la historia de la evolución pueda explicarse como una lucha entre los sistemas inmunitarios de los organismos complejos, defendiendo la plaza, y los asediadores bacterianos y víricos (estos últimos quizás no merezcan ser llamados “vida” y de hecho también atacan a las propias bacterias) del ambiente biológico circundante.
Sobre la versatilidad bioquímica de las bacterias y su fundamental importancia como cimentadores y argamasa de la vida nos habla el Profesor ya retirado de la Universidad de Sussex, John Postgate, en su literariamente excelso y científicamente impecable libro (ahora en edición de bolsillo) Las Fronteras de la Vida.
1.-Se dice que la biomasa de los organismos unicelulares es mayor que la de todos los animales y plantas juntos. ¿Cómo podemos estimar esta magnitud?
Esta clase de cálculos implica enormes extrapolaciones y lamentablemente son imprecisos, pero, con todo, proporcionan órdenes de magnitud. Por ejemplo, los suelos agrícolas de buena calidad contienen en su tierra 400 Kg de bacterias observables por hectárea. Agrupando estimaciones comparables para suelos pobres, el permafrost, el suelo profundo, los mares y los ríos del mundo llevaron en 1998 a quienes trabajaban en ello a una estimación global de cinco mil millones de toneladas (5 x 1015 Kg) de bacterias en todo el mundo. Esa cifra es similar a la de las estimaciones de los botánicos de la masa total del planeta de material vegetal orgánica (en comparación con la cual la masa de materia animal es trivial). Sin embargo, sabemos que gran parte de las bacterias y los otros microorganismos han pasado inadvertidos para las viejas técnicas microbiológicas. Por tanto, podemos estar seguros de que la masa terrestre de los microbios excede sustancialmente a la de los organismos superiores -Pero cuán sustancialmente nadie lo sabe todavía.
2.-¿Cuáles son las fronteras de la vida, dónde están sus límites de salinidad, presión, temperatura…?
En mi opinión, el tipo de vida terrestre puede existir dentro de toda temperatura, presión y salinidad en la que el agua permanezca en estado líquido. Hay quienes sostienen que la estabilidad térmica del ATP o del ADN, esencial para el metabolismo y la genética en este planeta, establecen límites térmicos en torno a los 170oC, pero sospecho que estos elementos son necesarios local más que universalmente. El agua líquida es, creo, verdaderamente esencial.
3.-¿Cree que la vida es un fenómeno probablemente muy extendido en el Universo o, por el contrario, que es algo muy improbable? ¿Y la vida pluricelular?
Muy probable. El agua es abundante en todo el universo y en el sistema solar hay varios lugares (por ejemplo, Europa, Marte), donde parece haber, o haber habido, líquido. Sería sorprendente que no hubiera surgido allí alguna forma de vida basada en el agua, así como en otras partes de la Vía Láctea y en otras galaxias. Dado que la cooperación, el comensalismo y la simbiosis, que llevaron a la multicelularidad, han sido una parte esencial de la evolución biológica aquí, parece probable que la vida extraterrestre evolucionara del mismo modo hacia formas pluricelulares o cenocíticas.
4.-¿En qué medida somos los organismos complejos comunidades de organismos más pequeños? ¿Cuántas especies podemos albergar en nuestro seno, sin darnos cuenta?
Me complace mucho la evidencia de la Profesora Margulis sobre la emergencia de la célula eucariota a partir de la adición evolutiva de ciertas bacterias y arqueas cooperativas para formar una unidad celular. Pero sería claramente incorrecto afirmar que las eucariotas siguen siendo todavía comunidades de sus protistas ancestrales de la misma forma que un liquen es una comunidad de un hongo y un alga.
Sin embargo, todos los metazoos existen en estrecha asociación comunal con los microbios. Por ejemplo, los microbios habitan en las rizosferas y filosferas de las plantas; las bacterias operan en la rumia de los rumiantes y benefician al colon humano; las micro-algas camuflan al perezoso de árboles verdes, y así sucesivamente.
En lo que se refiere a los seres humanos, en un reciente estudio en el que se extrajeron y analizaron, para un ADN bacteriano específico, muestras de las manos de 57 estudiantes, se revelaron unas 150 especies putativas por mano, y en torno a 1400 especies distintas dentro del conjunto completo. ¡Una gran biodiversidad de la que nadie era consciente!
5.-Los microorganismos comenzaron a ser mejor conocidos y estudiados a través de sus representantes patógenos. Pero los patógenos, pese a su importancia entre nosotros, son sólo una ínfima fracción de todos los microorganismos existentes ¿Cómo dan forma a nuestro ambiente? ¿Podría hacer un elogio de los microorganismos?
Esta es una gran pregunta. La mayor parte de los microbios son, en efecto, neutrales o beneficiosos. Ellos conforman y han conformado profunda y completamente nuestro medio ambiente. Las históricamente primitivas bacterias fotosintéticas iniciaron la transformación de la atmósfera terrestre desde su casi nulo contenido de oxígeno originario a la composición rica en él que ha hecho posible la evolución de plantas y animales que respiran aire. Desde entonces las bacterias han mantenido los ciclos terrestres de carbono, nitrógeno, oxígeno, azufre y algunos elementos menores de los que la agricultura, y nuestras vidas, dependen. También han generado y concentrado minerales como hierro, azufre, pirita, cobre y petróleo. Promueven la formación del suelo y benefician la nutrición de animales y plantas tanto directa como indirectamente. Tienen efectos aparentemente negativos en la contaminación, la corrosión y el deterioro, pero pueden ser explotadas con fines benéficos, como en el tratamiento de aguas residuales, depuración de aguas y similares. Inciden sobre casi todos los aspectos de nuestra vida, sociedad y medio ambiente.
6.-Las relaciones evolutivas entre los distintos seres parecen dividir la vida en tres dominios: Arqueas, Bacterias y Eucariotas. Sin embargo el dominio eucariota parece derivarse de uno de los otros dos o de ambos por alguna extraña combinación. ¿Cuál es su hipótesis al respecto? ¿Cómo surgió la célula eucariota? ¿Qué es lo que hace a esta tan distinta que es capaz de construir organismos pluricelulares complejos?
Vea mi respuesta a la pregunta 4. La asociación de archaea y bacterias generaron a los eucariotas. La fusión efectiva de dos bioquímicas llevó a células con una pluripotencia sin precedentes, capaces de combinar muchas funciones bioquímicas y de colonizar nuevos ambientes, así como de competir de una forma impresionante en las más antiguas.
A menudo me he preguntado por qué los protistas sólo muestran los tipos más simples de multicelularidad. Sospecho que tiene que ver con la pluripotencia: los eucariotas emergentes encontraron que era posible sobrevivir y florecer fuera del agua, donde había una ventaja selectiva en la cooperación y diferenciación multicelulares, ninguna de las cuales tenía mucha ventaja selectiva para los protistas totalmente envueltos por agua.
7.-Frente a la exuberante variedad de formas, funciones y tamaños de los animales y las plantas las bacterias parecen muy iguales. Y, sin embargo, hay en ellas una enorme diversidad, pero de tipo bioquímico. ¿Podría explicarnos en qué consiste esa diversidad?
No veo ninguna correlación entre diversidad bioquímica y forma. Las bacterias reductoras de sulfato, que son bioquímicamente muy parecidas, presentan todas las formas, menos una, de las bacterianas conocidas – barras, esferas, ovoides, comas, espirales, cadenas, etc- en E. coli, normalmente una barra corta, la forma está determinada por el estado nutricional. Crece como un filamento cuando está baja de magnesio, es casi esférica, cuando está hastiada de hidratos de carbono, y asume una variedad de formas pleomórficas cuando envejece. También pierde su flagelos cuando crece en medios turbulentos.
La celebrada biodiversidad de las bacterias es consecuencia de inusuales propiedades que fueron injertadas en un patrón bioquímico básico común a todos los seres vivos. Las vías del catabolismo de nutrientes, de síntesis de proteínas y lípidos, de expresión y regulación genéticas, son esencialmente similares en bacterias, archaea y eucariotas, pero en las bacterias y arqueas pueden ser emparejadas con propiedades exóticas tales como la fijación de nitrógeno, el catabolismo de cianuro, la oxidación de hierro ferroso, la reducción de sulfatos, la oxidación del azufre, la fotosíntesis ligada al azufre y diversas síntesis de poco comunes productos químicos, antibióticos, toxinas, etc
8.-¿Cuál es la importancia de los microorganismos en la evolución de las especies? ¿Qué clase de evolución hubo en el ancestral mundo previo a los metazoos?
En lo que se refiere a la evolución de las especies de metazoos, los microbios han influido en ésta como agentes de la selección natural (a través de enfermedades) y por sus actividades medioambientales a las que me refería a la respuesta a la pregunta 5.
En cuanto a la evolución anterior a los metazoos, habría estado basada en la reproducción asexual; la selección natural habría operado a través de mutaciones durante las divisiones celulares individuales, con transferencia de genes entre células (transducción, transformación o conjugación) provocando raros pero abruptos saltos evolutivos.
9.-¿En qué trabaja ahora?
En seguir vivo y aprender. Soy jubilado hace tiempo y mi actividad microbiológica se ha reducido a ocasionales escritos y conferencias.
domingo, 28 de agosto de 2011
"Hojas de hierba" Walt Whitman
Desde niño leyó con avidez los clásicos, interesándose muy especialmente en Goethe, Hegel y Emerson, quienes se convirtieron luego en su fuente de inspiración. Abandonó los estudios básicos para emplearse como ayudante de imprenta y más tarde ofició como maestro y periodista, escribiendo artículos para diversas revistas y periódicos.
En 1850 se trasladó a New Orleans para trabajar en el campo de la construcción. Cinco años más tarde, tras un gran esfuerzo económico, publicó su famosa obra "Hojas de hierba", alabada en todos los medios literarios y reeditada un sinnúmero de veces.
Durante la Guerra Civil norteamericana sirvió como ayudante de enfermería. Al terminar el conflicto continuó añadiendo poemas para las nuevas ediciones de su obra y escribiendo ensayos de contenido político.
Aquejado por varias enfermedades, se estableció en New Jersey donde falleció en marzo de 1892.
Una hoja de hierba
Creo que una hoja de hierba, no es menos
que el día de trabajo de las estrellas,
y que una hormiga es perfecta,
y un grano de arena,
y el huevo del régulo,
son igualmente perfectos,
y que la rana es una obra maestra,
digna de los señalados,
y que la zarzamora podría adornar,
los salones del paraíso,
y que la articulación más pequeña de mi mano,
avergüenza a las máquinas,
y que la vaca que pasta, con su cabeza gacha,
supera todas las estatuas,
y que un ratón es milagro suficiente,
como para hacer dudar,
a seis trillones de infieles.
Descubro que en mí,
se incorporaron, el gneiss y el carbón,
el musgo de largos filamentos, frutas, granos y raíces.
Que estoy estucado totalmente
con los cuadrúpedos y los pájaros,
que hubo motivos para lo que he dejado allá lejos
y que puedo hacerlo volver atrás,
y hacia mí, cuando quiera.
Es vano acelerar la vergüenza,
es vano que las plutónicas rocas,
me envíen su calor al acercarme,
es vano que el mastodonte se retrase,
y se oculte detrás del polvo de sus huesos,
es vano que se alejen los objetos muchas leguas
y asuman formas multitudinales,
es vano que el océano esculpa calaveras
y se oculten en ellas los monstruos marinos,
es vano que el aguilucho
use de morada el cielo,
es vano que la serpiente se deslice
entre lianas y troncos,
es vano que el reno huya
refugiándose en lo recóndito del bosque,
es vano que las morsas se dirijan al norte
al Labrador.
Yo les sigo velozmente, yo asciendo hasta el nido
en la fisura del peñasco.
Versión de León Felipe
En 1850 se trasladó a New Orleans para trabajar en el campo de la construcción. Cinco años más tarde, tras un gran esfuerzo económico, publicó su famosa obra "Hojas de hierba", alabada en todos los medios literarios y reeditada un sinnúmero de veces.
Durante la Guerra Civil norteamericana sirvió como ayudante de enfermería. Al terminar el conflicto continuó añadiendo poemas para las nuevas ediciones de su obra y escribiendo ensayos de contenido político.
Aquejado por varias enfermedades, se estableció en New Jersey donde falleció en marzo de 1892.
Una hoja de hierba
Creo que una hoja de hierba, no es menos
que el día de trabajo de las estrellas,
y que una hormiga es perfecta,
y un grano de arena,
y el huevo del régulo,
son igualmente perfectos,
y que la rana es una obra maestra,
digna de los señalados,
y que la zarzamora podría adornar,
los salones del paraíso,
y que la articulación más pequeña de mi mano,
avergüenza a las máquinas,
y que la vaca que pasta, con su cabeza gacha,
supera todas las estatuas,
y que un ratón es milagro suficiente,
como para hacer dudar,
a seis trillones de infieles.
Descubro que en mí,
se incorporaron, el gneiss y el carbón,
el musgo de largos filamentos, frutas, granos y raíces.
Que estoy estucado totalmente
con los cuadrúpedos y los pájaros,
que hubo motivos para lo que he dejado allá lejos
y que puedo hacerlo volver atrás,
y hacia mí, cuando quiera.
Es vano acelerar la vergüenza,
es vano que las plutónicas rocas,
me envíen su calor al acercarme,
es vano que el mastodonte se retrase,
y se oculte detrás del polvo de sus huesos,
es vano que se alejen los objetos muchas leguas
y asuman formas multitudinales,
es vano que el océano esculpa calaveras
y se oculten en ellas los monstruos marinos,
es vano que el aguilucho
use de morada el cielo,
es vano que la serpiente se deslice
entre lianas y troncos,
es vano que el reno huya
refugiándose en lo recóndito del bosque,
es vano que las morsas se dirijan al norte
al Labrador.
Yo les sigo velozmente, yo asciendo hasta el nido
en la fisura del peñasco.
Versión de León Felipe
sábado, 16 de julio de 2011
"Últimas tardes con Teresa" (1966). Juan Marsé
"Leyendo "Últimas tardes con Teresa" he tenido la impresión de asistir a los minuciosos e implacables preparativos de un suicidio que está cien veces a punto de culminar en una hecatombe grotesca y que siempre se frustra en el último instante por la intervención de esa oscura fuerza incontrolable y espontánea que anima la palabra y comunica la verdad y la vida a todo lo que toca, incluso a la mentira y a la muerte, y que constituye la más alta y misteriosa facultad humana: el poder de creación".
Mario Vargas Llosa
Este choque de clases, contrastes sociales y ansias vitales, marcadas por las carencias, hipocresías y caprichos de los distintos estratos sociales, son la base de este historia memorística de romanticismo urbano, en la cual se critica de manera leve a la burguesía y se establece un miramiento realista, y también sardónico, al aspecto social de la emigración hacinada en los barrios marginales de la ciudad condal, con caracteres que buscan más el materialismo liberador que el idealismo tramoyista del que ya posee el bienestar económica.
Esto es lo más interesante de la novela. La confrontación entre los poseedores de los recursos pecuniarios para vivir que pueden dedicarse a la gratuita y pedante fabulación ideológica, y la gente que sufre carencias, que necesitan ganarse la vida como pueden y están más pendientes de mejorar y progresar a nivel material que de fantasías psicoprogres aburguesadas.
El destino muchas veces cercenará esos anhelos, esas promesas de mejora que atoran en una situación precaria al individuo menos favorecido, tratado con mayor afecto por Marsé.
El aspecto ambiental, la Barcelona de la década de los 50, está lo suficientemente bien dispuesto como para ubicar al lector en la urbe catalana y los personajes principales, perdedores en sus diferentes empeños vitales, descritos de manera óptima y con un tono melancólico.
Fragmento
" El Monte Carmelo es una colina desnuda y árida situada al noroeste de la ciudad. Manejados los invisibles hilos por expertas manos de niño, a menudo se ven cometas de brillantes colores en el azul del cielo, estremecidas por el viento, asomando por encima de la cumbre igual que escudos que anunciaran un sueño guerrero. La colina se levanta junto al Parque Güell, cuyas verdes frondosidades y fantasías arquitectónicas de cuento de hadas mira con escepticismo por encima del hombro, y forma cadena con el Turó de la Rubira, habitado en sus laderas, y con la Montaña Pelada. Hace ya más de medio siglo que dejó de ser un islote solitario en las afueras. Antes de la guerra, este barrio y el Guinardó se componían de torres y casitas de planta baja: eran todavía lugar de retiro para algunos aventajados comerciantes de la clase media barcelonesa, falsos pavos reales de cuyo paso aún hoy se ven huellas en algún viejo chalet o ruinoso jardín. Pero se fueron. Quién sabe si al ver llegar a los refugiados de los años cuarenta, jadeando como náufragos, quemada la piel no sólo por el sol despiadado de una guerra perdida, sino también por toda una vida de fracasos, tuvieron al fin conciencia del naufragio nacional, de la isla inundada para siempre, del paraíso perdido que este Monte Carmelo iba a ser en los años inmediatos. Porque muy pronto la marea de la ciudad alcanzó también su falda Sur, rodeó lentamente sus laderas y prosiguió su marcha extendiéndose por el Norte y el Oeste, hacia el Valle de Hebrón y los Penitentes. En su falda escalonada como un anfiteatro crece la hierba de un verde amargo, salpicada aquí y allá por las alegres manchas amarillas de la ginesta. Una serpiente asfaltada, lívida a la cruda luz del amanecer, negra y caliente y olorosa al atardecer, roza la entrada lateral del Parque Güell viniendo desde la plaza Sanllehy y sube por la ladera oriental sobre una hondonada llena de viejos algarrobos y miserables huertas con barracas hasta alcanzar las primeras casas del barrio: allí su ancha cabeza abochornada silba y revienta y surgen calles sin asfaltar, torcidas, polvorientas, algunas todavía pretenden subir más en tanto que otras bajan, se disparan en todas direcciones, se precipitan hacia el llano por la falda Norte, en dirección a Horta y a Montbau. Además de los viejos chalets y de algún otro más reciente, construido en los años cuarenta, cuando los terrenos eran baratos, se ven casitas de ladrillo rojo levantadas por emigrantes, balcones de hierro despintado, herrumbrosas y minúsculas galerías interiores presididas por un ficticio ambiente floral, donde hay mujeres regando plantas que crecen en desfondados cajones de madera y muchachas que tienden la colada con una pinza y una canción entre los dientes. "
martes, 7 de junio de 2011
viernes, 27 de mayo de 2011
viernes, 22 de abril de 2011
Alan Moore
Recomendación literaria del mes: "El Amnios Natal" por Alan Moore
El Amnios Natal es una historia un tanto curiosa. Se sostiene sobre uno de los principios básicos de la magia del caos: Que el mundo en sí es puro lenguaje, todo información. Todo lo que nos rodea es un conjunto de palabras, imágenes, olores, sabores, sensaciones y sonidos. Dependiendo de nuestra voluntad y nuestra imaginación podemos alterarlas ligeramente; por ejemplo, una de las primeras veces que una cinta de animación se exhibió públicamente todos los espectadores salieron corriendo, convencidos de que les perseguía un dinosaurio auténtico. El Amnios Natal se sostiene sobre el cambio en la percepción de lo que nos rodea que se produce a lo largo de nuestra vida; finalmente terminará con la concepción del yo como universo. Muchos estudios afirman que antes de que el bebé supiera hablar, antes del prelenguaje, no existía el tiempo ni el espacio: El bebé pensaba que él era el centro del universo porque todo el mundo le conoce y él conoce todo el mundo, y el centro del tiempo porque no sabe siquiera que los días pasan, ya que no tiene ninguna medida del tiempo; para él toda la Historia es sólo un instante que se alarga continuamente.
El Amnios Natal, obra que fue escrita fundamentalmente para ser leída ante un auditorio; para fascinar a través de la sugestión del oído.
Excelente documental sobre la obra y el pensamiento de este genio inglés; puedo proporcionar al interesado versión subtitulada al español.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






