el_espiritu_de_la_colmena
viernes, 22 de abril de 2011
Fernado Pessoa: Extracto "Libro del desasosiego"
Y el mar en todo:
Somos quienes no somos, y la vida es veloz y triste. El ruido de las olas por la noche es un ruido de la noche; ¡y cuántos lo han oído en su propia alma, como la esperanza constante que se deshace en la oscuridad como un ruido sordo de espuma profunda! ¡Qué lágrimas lloraron los que obtuvieron, qué lágrimas perdieron los que consiguieron! Y todo esto, durante el paseo en la orilla del mar, se me tornó el secreto de la noche y la confidencia del abismo. ¡Cuántos somos! ¡Cuántos nos engañamos! ¡Qué mares suenan en nosotros, en la noche de ser nosotros, por las playas que nos sentimos en los encharcamientos de la emoción! Lo que se ha perdido, lo que se debería haber perdido, lo que se ha conseguido y ha satisfecho por error, lo que amamos y perdimos y, después de perderlo, vimos, amándolo por haberlo tenido, que no lo habíamos amado; lo que creíamos que pensábamos cuando sentíamos; lo que era un recuerdo y creíamos que era una emoción; y el mar en todo, llegando allá, rumoroso y fresco, del gran fondo de toda la noche, a agitarse fino en la playa, en el decurso nocturno de mi paseo a la orilla del mar...
¿Quien sabe siquiera lo que piensa, o lo que desea? ¿Quién sabe lo que es para sí mismo? ¡Cuántas cosas sugiere la música y nos sabe bien que no pueda ser! ¡Cuántas recuerda la noche y lloramos, y no han sido nunca! Como una voz suelta de la paz tumbada a lo largo, el enrollamiento de la ola estalla y se enfría y hay un salivar audible por la playa invisible. ¡Cuánto me muero si siento por todo! ¡Cuánto siento si así vagabundeo, incorpóreo y humano, con el corazón parado como una playa, y todo el mar de todo, en la noche que vivimos, batiendo alto, zumbón, y se enfría, en mi eterno paseo a la orilla del mar. (Libro del desasosiego. Fragmento 250, La muerte del príncipe, publicado en el número 27 de presença 1930)
Notas de prensa:
"Uno de los libros más hermosos del siglo XX."
Andrés Trapiello, El País
"Libro del desasosiego nos cambió a generaciones de españoles nuestra vida de lectores y amantes de la literatura."
Mercedes Monmany, ABC
"Una deslumbrante confesión en forma de breviario."
Iván Pinto, La Vanguardia
"Fernando Pessoa supo recoger en estos fragmentos que componen un libro, mil libros, el mapa espiritual del hombre moderno."
Elena Losada Soler, Revista de Libros
"Libro del desasosiego es una espectacular rayuela en la que el lector suele adentrarse sin derrotero y en donde siempre queda la lectura en suspensión, a la espera de un nuevo golpe de calidoscopio."
Jordi Cerdà Subirachs, Quimera
Somos quienes no somos, y la vida es veloz y triste. El ruido de las olas por la noche es un ruido de la noche; ¡y cuántos lo han oído en su propia alma, como la esperanza constante que se deshace en la oscuridad como un ruido sordo de espuma profunda! ¡Qué lágrimas lloraron los que obtuvieron, qué lágrimas perdieron los que consiguieron! Y todo esto, durante el paseo en la orilla del mar, se me tornó el secreto de la noche y la confidencia del abismo. ¡Cuántos somos! ¡Cuántos nos engañamos! ¡Qué mares suenan en nosotros, en la noche de ser nosotros, por las playas que nos sentimos en los encharcamientos de la emoción! Lo que se ha perdido, lo que se debería haber perdido, lo que se ha conseguido y ha satisfecho por error, lo que amamos y perdimos y, después de perderlo, vimos, amándolo por haberlo tenido, que no lo habíamos amado; lo que creíamos que pensábamos cuando sentíamos; lo que era un recuerdo y creíamos que era una emoción; y el mar en todo, llegando allá, rumoroso y fresco, del gran fondo de toda la noche, a agitarse fino en la playa, en el decurso nocturno de mi paseo a la orilla del mar...
¿Quien sabe siquiera lo que piensa, o lo que desea? ¿Quién sabe lo que es para sí mismo? ¡Cuántas cosas sugiere la música y nos sabe bien que no pueda ser! ¡Cuántas recuerda la noche y lloramos, y no han sido nunca! Como una voz suelta de la paz tumbada a lo largo, el enrollamiento de la ola estalla y se enfría y hay un salivar audible por la playa invisible. ¡Cuánto me muero si siento por todo! ¡Cuánto siento si así vagabundeo, incorpóreo y humano, con el corazón parado como una playa, y todo el mar de todo, en la noche que vivimos, batiendo alto, zumbón, y se enfría, en mi eterno paseo a la orilla del mar. (Libro del desasosiego. Fragmento 250, La muerte del príncipe, publicado en el número 27 de presença 1930)
Notas de prensa:
"Uno de los libros más hermosos del siglo XX."
Andrés Trapiello, El País
"Libro del desasosiego nos cambió a generaciones de españoles nuestra vida de lectores y amantes de la literatura."
Mercedes Monmany, ABC
"Una deslumbrante confesión en forma de breviario."
Iván Pinto, La Vanguardia
"Fernando Pessoa supo recoger en estos fragmentos que componen un libro, mil libros, el mapa espiritual del hombre moderno."
Elena Losada Soler, Revista de Libros
"Libro del desasosiego es una espectacular rayuela en la que el lector suele adentrarse sin derrotero y en donde siempre queda la lectura en suspensión, a la espera de un nuevo golpe de calidoscopio."
Jordi Cerdà Subirachs, Quimera
Jimmy Smith: "Back at the Chicken Shack"
Hijo de dos pianistas profesionales, el organista, Jimmy Smith, (Norristown, 1925), ya ganó a los nueve años un concurso para pianistas aficionados. En 1942, formó con su padre un pequeño grupo que sirvió para aumentar su vocación de músico, no interrumpida ni siquiera por el servicio militar, obligación que cumplió en 1945. En la segunda mitad de los años cuarenta, profundizó sus conocimientos musicales matriculándose en la "Hamilton School of Music" donde dio clases de contrabajo. Debutó profesionalmente en 1952, con el grupo "Don Gardner and his Sonotone" donde ya tocaba simultáneamente el piano y el órgano. El paso definitivo al órgano lo dio tres años mas tarde, cuando en 1955, Jimmy Smith, formó su primer trío para tocar en el Café Bohemians de New York, logrando un gran éxito. Como era lógico esas actuaciones no pasaron desapercibidas para la critica especializada y en 1956, el prestigioso sello "Blue Note" lo añade a su nómina de músicos.
Jimmy Smith y la Blue Note mantuvieron desde entonces una relación profesional y musical absolutamente extraordinaria y sus discos fueron saliendo con una regularidad constante. Su debut en los estudios fue con el álbum: "New Sound, A New Star: Jimmy Smith at the Organ, Vol. 1", un disco que sería el espaldarazo definitivo a su carrera como organista y lo convertiría en el mas prestigioso instrumentista de órgano del jazz, comparable incluso, con lo que llegó a hacer Charlie Christian con la guitarra eléctrica. Su formula preferida siempre fue en trío o cuarteto y entre 1956 y 1963, Jimmy Smith grabó para Blue Note, la friolera de treinta y dos álbumes, lo que da idea tanto de la capacidad creativa del organista en esos años, como la calidad y amplitud de su repertorio.
Tras su extraordinaria etapa en "Blue Note", Jimmy Smith, que toca casi siempre rodeado de extraordinarios músicos, como Kenny Burrell, Stanley Turrentine y Philly Joe Jones, entre otros, da otro paso importantísimo en su carrera cuando decide fichar por el popular sello "Verve", donde también grabó entre 1962 y 1973, cerca de una treintena de discos, colocando varios de ellos en las listas de los mas votados del jazz. Al mismo tiempo, y de manera sistemática desde 1964, Jimmy Smith, gana por aplastante mayoría las votaciones de la prestigiosa publicación Down Beat en la sección de lectores y también la de críticos, como organista de jazz, categoría incluida en las votaciones a partir de ese año. La magnifica distribución internacional de Verve consiguió que el trabajo del organista se expandiera a los mercados europeos y japonés, en los que Smith se hizo rápidamente muy popular (sobre todo en Inglaterra) ayudado de sus actuaciones en directo y televisivas en las que quedaba bien patente su virtuoso y exhibicionista dominio del instrumento.
De la extraordinaria, amplísima y excelente discografía de Jimmy Smith, a lo largo de su carrera profesional es obligatorio destacar tres discos que por orden cronológico son imprescindibles: "Back at the Chicken Shack" (Blue Note, 1960); "Bashin': The Unpredictable Jimmy Smith" (Verve, 1962) y el grabado a dúo con el maestro de la guitarra, Wes Montgomery titulado: "Jimmy & Wes: The Dynamic Dúo" (Verve, 1966). Jimmy Smith, es una referencia fundamental del moderno órgano de jazz, ganando un gran prestigio entre la crítica especializada e influenciando definitivamente en la música popular afroamericana a través de una auténtica legión de seguidores.
Jimmy Smith y la Blue Note mantuvieron desde entonces una relación profesional y musical absolutamente extraordinaria y sus discos fueron saliendo con una regularidad constante. Su debut en los estudios fue con el álbum: "New Sound, A New Star: Jimmy Smith at the Organ, Vol. 1", un disco que sería el espaldarazo definitivo a su carrera como organista y lo convertiría en el mas prestigioso instrumentista de órgano del jazz, comparable incluso, con lo que llegó a hacer Charlie Christian con la guitarra eléctrica. Su formula preferida siempre fue en trío o cuarteto y entre 1956 y 1963, Jimmy Smith grabó para Blue Note, la friolera de treinta y dos álbumes, lo que da idea tanto de la capacidad creativa del organista en esos años, como la calidad y amplitud de su repertorio.
Tras su extraordinaria etapa en "Blue Note", Jimmy Smith, que toca casi siempre rodeado de extraordinarios músicos, como Kenny Burrell, Stanley Turrentine y Philly Joe Jones, entre otros, da otro paso importantísimo en su carrera cuando decide fichar por el popular sello "Verve", donde también grabó entre 1962 y 1973, cerca de una treintena de discos, colocando varios de ellos en las listas de los mas votados del jazz. Al mismo tiempo, y de manera sistemática desde 1964, Jimmy Smith, gana por aplastante mayoría las votaciones de la prestigiosa publicación Down Beat en la sección de lectores y también la de críticos, como organista de jazz, categoría incluida en las votaciones a partir de ese año. La magnifica distribución internacional de Verve consiguió que el trabajo del organista se expandiera a los mercados europeos y japonés, en los que Smith se hizo rápidamente muy popular (sobre todo en Inglaterra) ayudado de sus actuaciones en directo y televisivas en las que quedaba bien patente su virtuoso y exhibicionista dominio del instrumento.
De la extraordinaria, amplísima y excelente discografía de Jimmy Smith, a lo largo de su carrera profesional es obligatorio destacar tres discos que por orden cronológico son imprescindibles: "Back at the Chicken Shack" (Blue Note, 1960); "Bashin': The Unpredictable Jimmy Smith" (Verve, 1962) y el grabado a dúo con el maestro de la guitarra, Wes Montgomery titulado: "Jimmy & Wes: The Dynamic Dúo" (Verve, 1966). Jimmy Smith, es una referencia fundamental del moderno órgano de jazz, ganando un gran prestigio entre la crítica especializada e influenciando definitivamente en la música popular afroamericana a través de una auténtica legión de seguidores.
Johnny Hodges con Wild Bill Davis
Extracto de http://www.apoloybaco.com/portadamicolecciondejazz.htm
Johnny Hodges (1906-1970), fue un músico extraordinario e inigualable. Su nombre permanecerá escrito en la historia del jazz, como uno de los solistas mas importantes de la gran orquesta de Duke Ellington en la que ingresó en 1928 con apenas veintidós años, y que salvo un periodo tiempo (1951-1955), no abandonaría hasta su muerte en 1970.
Sus primeros pasos en el jazz los dio con el clarinetista de New Orleáns, Sidney Bechet. De Bechet, aprendió a usar el saxo soprano, instrumento que Hodges tocaría alternativamente con el saxo alto hasta 1940 en el que adoptó definitivamente este último. Posteriormente pasó efímeramente por las bandas de Lloyd Scott, Chick Webb, Luckey Roberts y Willie "The Lion" Smith. Después llegaría Ellington con quien pasó toda su vida siendo un elemento indispensable en su orquesta durante los años treinta y cuarenta. En los pupitres de Duke Ellington, Johnny Hodges, enriqueció con su sonido la ya de por sí, impecable sección de vientos de la orquesta con un sonido innovador, original y de una pulcritud innegable.
Fuera de la orquesta de Ellington, abanderó números grupos o combos con miembros inclusive de la propia orquesta ellingtoniana que resultaron ser igualmente magníficos. Sus encuentros con otros músicos también son importantes, dando muestras de que era capaz de generar swing con su saxo con independencia de la formación en la que tocara. Así es destacable sus encuentros con el organista, Wild Bill Davis, con el pianista Earl Hines, con el trompetista, Dizzy Gillespie o el también pianista, Teddy Wilson. Grabó a su nombre cerca de una treintena de discos y de ellos dos sobresalen con luz propia. El primero grabado con la orquesta de Ellington - su orquesta- y en la que el "Duke" le permitió liderar la sesión y editar el disco a su nombre, un privilegio nunca concedido a ningún otro miembro de la orquesta. El titulo: "Side by Side" grabado para "Verve" en 1958. El segundo grabado en 1964 para el sello "Impulse!" y titulado: "Everybody Knows" con practicamente la sección de vientos de Ellington al completo.
Con su fallecimiento en 1974, Johnny Hodges parecía anunciar el fin de la orquesta de Ellington que fallecería también cuatro años mas tarde.
Johnny Hodges (1906-1970), fue un músico extraordinario e inigualable. Su nombre permanecerá escrito en la historia del jazz, como uno de los solistas mas importantes de la gran orquesta de Duke Ellington en la que ingresó en 1928 con apenas veintidós años, y que salvo un periodo tiempo (1951-1955), no abandonaría hasta su muerte en 1970.
Sus primeros pasos en el jazz los dio con el clarinetista de New Orleáns, Sidney Bechet. De Bechet, aprendió a usar el saxo soprano, instrumento que Hodges tocaría alternativamente con el saxo alto hasta 1940 en el que adoptó definitivamente este último. Posteriormente pasó efímeramente por las bandas de Lloyd Scott, Chick Webb, Luckey Roberts y Willie "The Lion" Smith. Después llegaría Ellington con quien pasó toda su vida siendo un elemento indispensable en su orquesta durante los años treinta y cuarenta. En los pupitres de Duke Ellington, Johnny Hodges, enriqueció con su sonido la ya de por sí, impecable sección de vientos de la orquesta con un sonido innovador, original y de una pulcritud innegable.
Fuera de la orquesta de Ellington, abanderó números grupos o combos con miembros inclusive de la propia orquesta ellingtoniana que resultaron ser igualmente magníficos. Sus encuentros con otros músicos también son importantes, dando muestras de que era capaz de generar swing con su saxo con independencia de la formación en la que tocara. Así es destacable sus encuentros con el organista, Wild Bill Davis, con el pianista Earl Hines, con el trompetista, Dizzy Gillespie o el también pianista, Teddy Wilson. Grabó a su nombre cerca de una treintena de discos y de ellos dos sobresalen con luz propia. El primero grabado con la orquesta de Ellington - su orquesta- y en la que el "Duke" le permitió liderar la sesión y editar el disco a su nombre, un privilegio nunca concedido a ningún otro miembro de la orquesta. El titulo: "Side by Side" grabado para "Verve" en 1958. El segundo grabado en 1964 para el sello "Impulse!" y titulado: "Everybody Knows" con practicamente la sección de vientos de Ellington al completo.
Con su fallecimiento en 1974, Johnny Hodges parecía anunciar el fin de la orquesta de Ellington que fallecería también cuatro años mas tarde.
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